Ayer fui a Divernis con la intención de relajarme y hacer más llevadero el stress post-vacacional y salí de lo más contento y relajado después de dos experiencias muy morbosas.
Una en la sauna que, con la afluencia de hombres que entraron, hicieron que la cosa no fuera a más, pero la experiencia y el morbo es con lo que me quedo.
La otra es en el glory de arriba con una pareja donde la chica me invitó a entrar para disfrutar junto con su marido. Si me leéis, os mando un saludo.
