Mi fantasía exhibicionista
Siempre me ha puesto a mil la idea de masturbarme en sitios semi-públicos mientras una chica, chica trans o pareja me mira sin pestañear, sabiendo que en cualquier momento podría pasar alguien. Imagina que entramos en un probador de Zara o H&M en un centro comercial abarrotado: corro la cortina lo justo para que veas bien, me bajo los pantalones y saco mi polla grande y ya dura solo de pensarlo.
